Homenaje a Héctor Acín en el ensayo de la OSUZ
"En nombre de la Dirección de la Escuela, gracias a la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Zaragoza por dedicar una pieza a quien fue uno de los vuestros, de los nuestros.
Y gracias a la familia de Héctor por estar aquí esta noche. Sé que no es fácil, pero vuestra presencia aquí es un regalo para todos nosotros.
Como sabéis, conocí a Héctor como estudiante; le estaba dirigiendo su trabajo de fin de grado.
Richard Feynman fue Premio Nobel de física, una persona que nunca tuvo miedo a mirar de frente este Universo del que hemos surgido, para el que somos irrlevantes. Feyman solía decirles a sus hijos que "La genialidad es un gen que se transmite de hijos a padres." ; no he equivocado el orden, tengo motivos para saber bien la cita.
En este sentido, Héctor os ha dejado algo que no se puede devolver ni borrar y que permanecerá con vosotros para siempre.
Escribió Eduardo Galeano que "Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás", y hay personas cuyos fuegos "arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende."
Creo que Héctor era uno de esos fuegos. Quienes le conocimos —en su pueblo, en esta universidad, en esta orquesta— lo sabemos bien.
Y este concierto es un lugar más que oportuno para recordarle.
Porque en la música confluyen la percepción racional del universo que intentamos transmitir en la Escuela ---esas leyes y patrones que intentamos descifrar desde la ciencia y la tecnología--- y las emociones que nos hacen sufrir y entusiasmarnos.
Héctor vivió en esa confluencia: ingeniero y músico, riguroso y apasionado.
Algo que no se encuentra todos los días.
Muchas gracias. Y adelante con la música".
Mensaje de José Luis Briz
